Capitulo 10: Candente Guerra Fría
Con mucha dificultad evité que mi lado salvaje, por decirlo de algún modo, se lanzara sobre Max. Ya era darle demasiado crédito. Mire hacia el frente y el, como si nada siguió hablando.
-y eso porque?-
-te das cuenta de que me vas recatando dos veces?-
-la verdad no.. no me tomo la molestia de contarlas.. al parecer tu si- Max 1 – Silver 0
>>oh perfecto Silver, ahora te lo va a refregar por la cara<<
-eso es porque eres muy vulnerable, y crédula Sil. – Max 2 – Silver 0
>>quieres pelear. Ok<<
-No me llames Sil.. Solo a Patrick se lo permito..-
Max apretó el volante, los nudillos se le pusieron blancos, sonreí en mi fuero interno. Lo mas probable era que el creyera que Path era mi novio o pretendiente.. Perfecto.
Max 2 – Silver 1
Fruncí el seño.. y me masajee las sienes, la cabeza se me partía, y comencé a sentir nauseas.
-estas bien? Que te sucede?-
-tengo nauseas.. –
El suspiró y se rió..
-Porque será.. Licor tal vez?- y coloco esa sonrisa de triple amenaza suya. Decidí bajarlo de su nube de una vez..
-No, es por respirar el mismo aire que tu.- Dije totalmente seria. Su sonrisa cambió a una mueca de molestia y nuevamente reí en mi fuero interno.
Max 2 – Silver 2
Solo una mas, y ganaba la batalla.
-valla que eres chillona!!-
-tu quisiste traerme en primer lugar.. –
-aun así no me arrepiento..- y sonrió, así, como tanto me gustaba. Y me miró de reojo. Dejándome estupefacta.
Efectivamente ese pequeño comentario me había dejado el contador en la ruina. Max 3 – Silver, un patético 0.
>>Te puede..Silver, Mierda. Me puede.<< pensé
Estacionó el mercedes, y nos bajamos. Cuando llegamos al porche,
-Gracias.- le dije, sinceramente.
-No te preocupes.. ya me devolverás el favor.- y me guiño el ojo con una picara sonrisa. El conjunto perfecto. Una corriente eléctrica recorrió mi columna vertebral.
Cuando me dispuse a abrir la puerta me di cuenta que no tenia llave. La puerta solo se abria desde adentro, y despertar a Jenny no era una opción, si es que quería que mi pequeña salida nocturna pasara desapercibida. Hice memoria..
-Oh.. menuda estúpida soy.- murmure chocando la cabeza contra la humeda madera de la puerta.
-pasa algo?-
-no tengo llave, la perdi.- dije un poco avergonzada. El enarco las cejas – esque se me calleron cuando.. bueno.-
Max se dio cuenta al darse cuenta de a que momento me refería, y sorprendido desvió la mirada. Comencé a idear un plan para entrar, por detrás, por la ventana, por el balcón, pero todas las ideas se desvanecían al caer en cuenta de que hiciese lo que hiciese, iba a ser descubierta, y me iba comer una sermoneada bien parda.
-ya veo.. –dudó por un segundo, y metió una mano en el bolsillo de su chaqueta,- entonces creo que esto es tuyo.-
Me tendió un puñado de tres llaves, unidas por un llavero blanco y turquesa de piedras nacaradas.
-De donde lo sacaste?- dije, mientras tomaba las llaves. Rocé su piel, y un ardor se produjo en la mía. Me hacía daño, pero me encantaba. Una llama de fuego nació en mi interior y se acrecentó, hasta llegar a mis mejillas y olvidé exigirle una respuesta.
Ambos nos quedamos así, el no soltó las llaves, y tampoco se las quité. Por dos segundos subatómicos estábamos profundamente conectados, hasta que el se percató de la situación y soltó las llaves, sonriendo de lado.
-bien entonces creo que eso es todo, aquí están las llaves del auto..- me las dio y se alejó
En ese instante comenzó a lloviznar
-no quieres llevártelo? - >>pero que demonios??!<< - digo, es que, está lloviendo.-
Se paró en seco y caminó rápido hacia mí, se colocó tan cerca que podía sentir la calidez de su respiración en mi cuello.
-deberías preocuparte mas por ti que por mi.- susurró.. su respuesta me descolocó. Se alejó fugazmente y ya en la acera vociferó:
-hazme el favor de no tener que rescatarte de nuevo!-
Si no hubiese dicho eso ultimo en Su tono arrogante, quizá solo quizá, me habría parecido dulce. Ahora, me parecía un soberbio empedernido, el se tomaba la molestia de hacerlo, yo no se lo pedia.
Cuando llegue a armar la respuesta en mi cabeza él, ya no estaba.
>>genial, Sil, ge-nial.<<
Por suerte cuando entré a casa, todo estaba oscuro, y no había señales de Jenny despierta. Subí silenciosamente a mi habitación y una vez allí, me preparé para dormir.
A la mañana siguiente sonó mi despertador a las 9.00 en punto.
El día estaba nublado, abri la ventana y me asomé, todo estaba tranquilo. Una suave brisa fresca corria y hacia danzar las copas de los arboles.
Me puse la bata, y bajé
-Buenos días Jenny..- murmuré para luego bostezar..
-Buenos días.. –dijo con una sonrisa en el rostro. – valla.. lindo corte.-
Me había olvidado por completo de mi cabello, era un detalle imposible de esconder, debía inventar una escusa inmediatamente.
-oh.. si, es que me aburrí del lacio largo, me lo corté anoche. Ya sabes, mamá me enseñó.- No era del todo mentira.
-pues.. te queda genial!!- y de nuevo sonrió, se sentó frente a mi con su taza de café y se extendió para darme una a mi. Tomé una tostada y la unté con miel, mi bocadillo preferido.
-te divertiste anoche?- soltó sin preámbulos, seria, pero no muy molesta. Mientras se cruzaba de brazos.
Me quedé con la tostada a medio camino y con la boca abierta. Jenny enarcó las cejas en espera de una respuesta. Yo directamente estaba entre inventar una escusa, o decir la verdad. Obviamente lo mejor era rendirme y decir la verdad, de que serviría mentir después de todo ya se había dado cuenta.
-C-como..- logre pronunciar.
-te vi salir, y luego te vi llegar con un chico, se puede saber que hacia conduciendo tu auto?-
>>ríndete Sil..<<
-ayer no me encontraba muy bien..-
-de eso nos dimos cuenta.. que pasó que volviste tan seria del almacén?- hice cara de no quiero hablar de eso..
-acaso Pa..- dijo asustada
-No - interrumpí decidida..- Path no tiene nada que ver..- Jenny asintió y no insistió mas con esa parte de la noche. Esperó a que continuara.
-estaba devastada porque vi.. vi a la vecina con.. tragué saliva, - con Max.-
-ya veo..- ella entendió enseguida la relación entre la vecina, Max y mi malestar. Era Obvio.
-despues me llegó un mensaje de un amigo, quien me invitó a una fiesta. Estaba tan mal que solo quería olvidar lo que había sucedido. Entonces fui. Alli Mathew el anfitrión, me besó. Y Max nos vio. Pero yo no sabia que el estaba ahí mirando. Me sentí peor. Entonces me encerré en un baño, pero había bebido y todo me daba vueltas. Entonces decidí quedarme en el auto hasta que se me pasara. Pero en el intento me encontré con Max, que se ofreció a traerme.- tomé una gran bocanada de aire..- Lo siento mucho Jenn de verdad, pero anoche estaba ciega, aunque me cueste aceptarlo si no fuese por Max no estaría aquí.-
Jenny tomo un sorbo de su café, y esperé a que terminara de asimilar todo lo que le había contado.
-nunca.. Nunca mas vuelva a hacer eso. Sabes que puedes confiar en mi cariño. Yo te daré permiso porque se que eres responsable. Pero necesito saber donde estas. Tus padres me matarían si te pasase algo-
-entiendo..- dibuje en mi rostro una sonrisa timida, ella extendió los brazos..
-ven aquí.. – y sonrió. Me lancé a sus brazos, y me acariciaba el cabello.
-en cuanto a los chicos, trata de no dejar que te afecten sus actitudes, linda. Ellos no se dan cuenta del daño que causan, para ellos no es la gran cosa y para nosotras es el fin del mundo.-
Asentí..
-voy a meterme en un convento..- dije haciendo pucheros. Ambas rompimos a reir y dejamos el malestar para otro momento.
Al día siguiente, las clases transcurrieron normalmente. Aburridas. Tuve un examen de literatura y en la hora de historia me sorprendió el anuncio del profesor.
-chicos, silencio por favor. Hoy se nos une a la clase un nuevo alumno. Sean amables con el e intégrenlo a las actividades. –
El chico entró con una sudadera roja y unos tejanos claros, su cabello castaño claro estaba alborotado, y su sonrisa era jugetona.
-Hola a todos..- dijo alegremente..- Soy Patrick..-
>>Oh.. Por.. Dios!<<
Una gran sonrisa surcó mi rostro. –Path!!!!!!!!!!!!!!!- dije con una risita histérica, mientras el se sentaba en el asiento desocupado de mi izquierda.
-No sabia que estabas en este instituto.- dijo el mientras nos abrazábamos.
-ni yo que te incorporarías! Será genial tenerte de compañero!- reímos a dúo
____________________________________________________________
Que se supone que hace él. Aquí? Con ella? Se hicieron amigos al parecer.
>>maldita sea<< pensé. No era suficiente tener que aguantar todo lo sucedido el sábado ahora debía soportar escenitas románticas en el periodo escolar.
>>esto no podría ser mejor!<<
-bueno jóvenes, vamos a comenzar con la clase. – dijo el profesor interrumpiendo mis pensamientos.
En la pizarra escribió “Guerra Fría”
-muy bien quien me puede dar el concepto de guerra fría.- silencio gutural, el señor Robinson nos repaso a todos con la mirada.
-señorita Asaro, por favor dígame a que llamamos guerra fría.-
-bueno- dudó- la guerra fría fue un período de tensión entre los estados unidos y la unión soviética señor.-
-muy bien, Asaro. Hoy vamos a comenzar a trabajar este tema. La guerra fría fue una situación que tuvo mucha repercusión en el mundo. Es así que vamos a trabajar por medio de un debate.-
>>a mi que me encanta trabajar en grupo<< pensé sarcásticamente. Muchos comenzaron a murmurar y a quejarse.
-silencio clase..- dijo el profesor calmado, aunque nadie le hizo caso y comenzaron a hablar todavía mas fuerte.- silencio!!- dijo en un tono mas alto, era un poco difícil que el Sr. Robinson perdiera la paciencia pero al parecer ese no era uno de sus días buenos. Una bola de papel le cayó en la cabeza y comenzaron a reírse a carcajadas.
-he dicho SILENCIO!!!!!- gritó dos tonos mas arriba. Todos se quedaron mudos. Abrió la pelota de papel, mientras lo leia, los colores le subían a la cara.
-gracias a su compañero Mathew los equipos los armaré yo. Y no quiero escuchar ni una queja señorita Morrison.- refiriéndose a Claire, una muchacha alta y rubia.
El profesor comenzó a dictar los grupos, integrados por cuatro personas.
-Morrison, Asaro, Adams.. y.. – repasó la lista – Howard..- sonreí
Ella se volteó levemente y me miró frustrada volvió su vista hacia el frente.
>>perfecto<< pensé, totalmente complacido.



0 comentarios:
Publicar un comentario