Capitulo 16: Amiga o enemiga?
Cuando nos aseguramos de que se había ido, salimos del local.
Volvimos al instituto, Kim hecha una loca y yo, maquinando un plan para averiguar el gran “misterio” de Max.
En mi casillero, tome nuevamente las cosas de arte; pues la clase continuaba después del receso del almuerzo.
Luego de que el timbre sonara esperé a Max durante diez minutos, para comenzar a indagar un poco.
Pero él, nunca llego.
>>Bueno>> me dije a mi misma >>ya llegara el momento adecuado>>
Llegando a clase lo encontré.
-Max!!- exclamé. Él levantó la vista. Cuando quedamos enfrentados vi que tenia un corte en la barbilla y el labio sangrando, con un corte menor. Mas raspones y un moretón cerca del ojo.
-Que demonios te paso!!-
-Solo son rasguños..-
-si claro.. Estas sangrando! Debes ir a la enfermería!-
-no gracias. Harán preguntas que no estoy dispuestos a responder.
-no puedes entrar a clase así..- se encogió de hombros y sujetó la manija de la puerta, para entrar.
Lo tome del brazo cansada de que no me hiciera caso.
-vamos yo te ayudaré..-
Despues de todo debía ganarme su confianza si quería saber mas de los supuestos problemas.
Se soltó bruscamente.
-que parte de no te me acerques que es peligroso no entendiste!?- dijo enfadado.
La palabra peligroso resonó en mi mente. Pero no podía volverme atrás. Suspire.
-con el tiempo comenzaras a hacer preguntas, terminare respondiéndolas, y ya será tarde.. te veras en medio de algo de lo que no podras salir, y será mi culpa.-
-quiero ayudarte..- supliqué; cuando nuestras miradas se encontraron el metal de sus ojos se había derretido por completo.
-prometes que..- comenzó a decir.
-no hare preguntas..- >>por ahora>> lo corté. No pareció convencido.
-lo prometo..- dije con mi mejor cara de suplica.
El, accedió pero a duras penas. En sus ojos se veía el miedo y arrepentimiento. Pero no me importaba, porque cuando quieres a alguien haces lo que sea para ayudarlo.
Fuimos a los vestuarios del gimnasio, allí había un botiquín de primero auxilios que nadie usaba. Nos sentamos en una banca y comenzamos el ritual de sanación.
-a ver.. que tenemos aquí..- Tomé unas gasas y agua oxigenada. Delicadamente coloque el agua en la gasa y y me dispuse a comenzar.
-Te me quedas quieto vale?- Suavemente apoyé la almohadilla de casa sobre el corte, dando ligeros golpecitos.
-Sera muy interesante retratarte ahora..- dije.
Ambos comenzamos a reir. Fue mágico escuchar su risa, tan melodiosa; nunca lo había visto reir así, solo había presenciado sus sonrisas de triple amenaza.
Luego de unos segundos se disculpó.
-lo siento..-
-y eso porque?- dije aun concentrada en limpiar bien las heridas.
- por comportarme como un idiota. Pero quiero que entiendas.. eres una buena chica Silver y yo..-
-estas perdonado Max, pero no vuelvas a provocar mi lado Bitch. Ok?- sonrio ante mi respuesta.
Permanecimos en silencio.
-Cuentame algo de ti..- dijo
- de mi?- asintió- bueno, vengo de Washington, estoy aquí desde el verano..-
-y que te trajo a Boston.-
-el viento..- respondi, el sonrió
-buena respuesta!.-
-supongo que me harte de fingir ser alguien que no soy.. mi madre me mantenía en una caja de cristal todo el tiempo.-
-ya veo..-
-pero bueno, ya no mas. Me anime a dar el primer paso y aquí me tienes, en Boston. Y tu?-
-bueno.. yo vivo aquí desde que tengo uso de razón. Mi madre falleció hace mucho ya, y vivo solo desde entonces.-
-lo siento mucho..-
-no no lo lamentes, se que esta mucho mejor ahora, la gente debe aprender a no aferrarse demasiado a nada ni a nadie. Mientras ella esté bien… soy feliz.-
-es muy generoso de tu parte.- respondi.
Continuamos así varios minutos mas. Charlando y curando heridas.
En un momento estábamos hablando sobre el instituto, y el gimio de dolor.
-ups lo siento no fue mi intención..-
-no no fuiste tu.. me mordí el labio..-
Y justo fue en donde estaba lastimado, comenzó a sangrar.
-hay Max!- tomé otra gasa limpia y volvi a comenzar con lo mismo. Ya cuando parecía haber parado el derrame..
-creo que ahí esta..- susurré
-Gracias doctora..- sonreí
-de nada..-
Me levanté y moje un poco la gasa para limpiar las manchitas.
Mientras limpiaba el corte.. sentí una gran atracción hacia el.
Mi cuerpo comenzó a implorar su contacto, anhelaba rozar sus finos labios con los mios, y fundirme en ellos al mismo tiempo. De pronto él rozo mi mejilla suavemente y comenzamos a acercarnos mas y mas.
El sonido estridente de la puerta, nos hizo separarnos de pronto.
-solo fue el viento..- dijo el..
-si.. que oportuno..- murmuré
Cuando volvimos a clase aun faltaban unos 20 minutos para el receso. Asique nos dedicamos a trabajar después de todo yo aun no había comenzado con el retrato.
Comencé con un boceto de las facciones, y se me hizo muy fácil a principio, pues dibujar definitivamente era mi fuerte y mi pasión.
Pero cuando llegue a los ojos, se me hizo demasiado difícil. No sabia como expresar su profundidad y el misterio que había en ellos. Simplemente, me deje llevar. Y aunque logré una versión similar, la belleza de su mirada real no se comparaba con la del dibujo.
-tan horrible te parezco que te cuesta tanto retratarme?- dijo con una media sonrisa en sus finos labios.
-no..- sonreí- para nada, me preguntaba si debía dejar de lado las cicatrices o no..- reimos.
-supongo que vas a mostrarme eso antes de entregarlo..- continué
-mmm no lo creo, si lo ves no creo que me lo permitas..- respondió con una sonrisa picara
-no me haras pasar vergüenza verdad?-
-quizas, solo un poco..-
-dejame ver…- supliqué
-no!- dijo mientras colocaba su mano cubriendo el dibujo para que no lo viera.
-por favor! Quiero ver!! Si??- dije haciendo pucheros.
-dejame pensarlo.. No.-
-puse mi mejor cara de perrito triste pobre y desolado y consigo un tajante No?- dije dándome por vencida..
-exacto!!- asintió
-heriste mi orgullo…-
Reimos de nuestras constantes bromas y anécdotas. Era tan lindo hablar así, con El. Estaba mas feliz que nunca.
Pero por poco se me olvidaba lo del plan.
Salimos de clases entre risas.
-te dije que no!-
-vamos, yo te muestro el mio..! no seas malo!- supliqué
-esta bien… cierra los ojos..- dijo
-sii!!- le hice caso.
Parecía una estúpida con los ojos cerrados en medio del pasillo rogando por ver un dibujo.
-No espíes..!-
-ok.. ok-
Espere unos 25 segundos y cuando abri los ojos Max corria hacia la salida riéndose a carcajadas.
-HEY!!!!!!!!!!!- corri tras él lo mas rápido que podía. Y cuando casi lo alcanzaba ya en el patio cerca del aparcamiento, tropecé.
Grité estrepitosamente mientras rodaba por una pequeña loma. Entre giros y alaridos divisé a Max corriendo para detenerme. Pero lo único que consiguió fue caer el también y rodar hacia abajo igual que yo.
Cuando nos detuvimos en la parte llana, no pude evitar el ataque de risa al igual que el tampoco se contuvo.
-me engañaste!- dije entre risas.
-eres muy ingenua!!- le di un golpe en el brazo..
-ouch!..- dijo el
-ups lo siento..- dije riendo pero cuando el cambio sus sonrisa por una mueca de dolor, me puse seria.
-pasa algo?-
-no nada..-
-Max..-
-estoy bien..-
-Max!!-
Se levantó y se sacudió. Como no me contestaba, tomé medidad drásticas. Lo tome de la campera y se la saqué dejando visible, en el hombro derecho, un enorme moretón. Definitivamente le dieron una paliza..
Abri la boca para protestar.
-ya hablamos de esto, recuerdas?- dijo suplicando que me quedase callada.
-Max..- dije aun sosteniéndolo para que no se me escapara.
-quien es Zack y que tiene que ver con la paliza que te dieron en el callejón?-




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