Capitulo 8: Sacas lo Peor de Mí
La puerta de la casa de al lado estaba abierta, y saliendo por allí, una chica alta rubia ojos verdes, a su lado iba aquel, por el que me había pasado toda la noche en vela llorando, para mi sorpresa el se despidió, desde lejos pero ella lo tomo de la mano y acorralándolo contra la puerta le plantó un beso apasionado al cual el.. no tengo idea de cómo respondió, porque ver eso simplemente me derrumbó y me obligo a apurar el paso, lo ultimo que vi fue como el se dio cuenta de mi presencia y parecía disfrutar dando espectáculo.
Al llegar al porche de mi casa, me apresure a sacar las llaves, pero valla suerte la mia, no las tenía. Debían de haberse caído en el camino.
_Mierda- 
Lo único que quería era entrar a mi casa, encerrarme en mi habitación y encontrar el modo de que ese chico dejara de importarme, lo que hace o no hace lo que dice o no dice, no es de mi incumbencia, tal y como el lo había dicho.
_Soy una completa idiota-
-oye.. tranquila! Porque te pusiste tan nerviosa?-
Todo ese tiempo había olvidado por completo que Patrick estaba a mi lado. Us cara reflejaba preocupación.
-estas bien?-preguntó, recuperé el aliento y dije
-si.. si. Pasa que al parecer, se me cayeron las llaves, no las tengo.-
-quieres que volvamos? –
-NOO!- Path puso los ojos como paltos.. – quiero decir.. no.. no importa. Además con esta oscuridad no las encontraremos-
Lo cual era lo mas probable, además no soy tan idiota como para volver sobre mis pasos y seguir refregándome en la cara la pasión de esos dos.
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Rogó que Jenny tenga una copia escondida, y así era. Cuando ponía la llave en la cerradura, Path, la tomó por el brazo. Y vió la tristeza  en los ojos de su amiga.
-No soy tonto, Sil..-  y la abrazó. Path, se había dado cuenta de todo, después de todo el cambio de Silver al ver a esos dos chicos besarse, fue muy evidente.
Se escuchó el rugir de una motocicleta, y Silver abrazó mas fuerte a Path.
Terminaron de cenar, y Path se fue. Silver lavó los trastos y se tiro en su cama, fuera de si el sueño cayó sobre ella y no pudo escapar de el.
Tuvo un sueño en el que veía a su vecina tirarse a Max, al principio Max parecía rechazarla pero luego se rindió y siguió el rítmico juego de manos que ella le propuso.
Se despertó sobresaltada y angustiada, su corazón estaba destrozado.. mantuvo la mirada fija en el techo.
¿Cuánto mas permitiría que el la dañara? ¿Cuánto mas seguiría deseando ocupar el lugar de la rubia hueca de al lado? ¿Cuánto mas seguiría pensando en el? ¿Qué tanto tiempo seguiría siendo la estúpida e inocente de la historia? A quien engañaba, seguía siendo una niñita, seguía siendo débil, seguía fijándome en quien no debía. A veces puedes cambiar por fuera mil veces pero eso no ayuda mucho por dentro. Max estaba, definitivamente sacando lo peor de ella.
Se dio una bofetada interna.. estaba siendo muy pesimista, siempre contemplaba el vaso medio vacio. Le estaba dando demasiado poder a Max sobre su vida, y sus emociones. Se levanto lentamente, y se miró al espejo.
Con el maquillaje corrido, el pelo un desastre, se metió en la ducha, y despejó su mente.
Le llegó un mensaje de texto de Mathew su compañero de química avanzada, uno de los mas populares del colegio. Eran las 11.13 pm.
“Que hay Sil? Hare una fiesta en mi casa vienes? Un poco de diversión no nos haría mal.. que dices?”
Se puso un vestido cereza con lentejuelas salpicadas, tacones de los mas altos que tenia, una campera plateada y se observo en el espejo.. Se puso collares y pendientes.  Su pelo no le agradaba tan lacio y largo, Tomó unas tijeras, y aprovechando las clases de peluquería que su madre le había dado años antes, se lo cortó a unos centímetros de los hombros. Se maquilló y pintó sus labios de color cereza.
En un arrebato de conciencia, cegada por el dolor, fuera de si misma, tomó sus llaves y a escondidas salió de su casa.
Al llegar a la fiesta, saludó al anfitrión.
-heeey Silver.. nena! Viniste..- dijo a los gritos entre la música a todo volumen mientras puso un brazo sobre los hombros de silver
-Si Math.. Aquí me tienes.. aunque ya me estoy aburriendo..-
-hay pero acabas de llegar ven.. tomate algo..- y le tendió una copa – licor de cereza.. te gustará..-
Silver dudó por una milésima de segundo, pero luego la irracionalidad y el dolor se apoderaron de ella nuevamente. Y tomo la copa..
Sonrió de forma traviesa.. y le guiño un ojo a Mathew, él rió y se acercó tanto que a Silver le causó escalofríos.
-me reservo un baile contigo vale?-
-mm veremos..- y dio un sorbo a su licor de cereza, de verdad le pareció delicioso. Volvió a dedicarle una sonrisa tentadora, solo por diversión..
El le correspondió la sonrisa con una fugaz mirada de deseo
-te ves genial esta noche..- dijo casi en un gruñido.. Silver se contorneó, Mas tarde empezó a arrepentirse de haber ido a esa fiesta. Pero apenas surgió la duda, el dolor y la  enfado con Max la cegaron y volvió a ser la misma imprudente de antes se abalanzó a la pista de baile y comenzó a moverse como bailarina exótica. Con la fiereza de una leona y la delicadeza de un gatito, ella era dueña de la pista y ahora, del corazón de más de uno de sus compañeros del instituto. 
Solo un chico se atrevió a acompañarla, y se convirtió en la envidia de todos los demás, Mathew.
Se acercó lentamente por su espalda y la tomo con ambas manos por la cintura, bailaron todo tipo de música, y a Math se le escapó la mano varias veces y Silver lo mantuvo en su lugar, después de todo el objetivo de la noche era divertirse.. no ser la diversión de otros y mucho menos en Ese sentido.
De pronto pusieron un lento..
-Me concede esta pieza Señorita..?- se sentía un poco descolocada  pero aun así acepto. Ademas, era muy tierno de su parte la invitación..
-Claro Math..-
Rodeó su cuello con los brazos , y él, su cintura con los suyos. Estaban muy, Muy cerca y a Silver no le incomodó para nada el espacio,
-que bellos ojos que tienes Sil.. te lo habían dicho antes? Seguro que si- Algo se movió en su interior..
-La verdad No, Gracias.- Mintió
-Bueno pues, lo son..-  ella sonrió falsamente.. El se  carcajeó
- eres especial, nena, me inspiras…-
Silver lo escucho mirándolo a los ojos.. aunque comenzó a sentirse incomoda, pero se lleno de confianza, Mathew varias veces le había dicho cosas lindas y en si, con ella era un buen chico, pero de verdad detestaba como trataba a los chicos que no eran “populares”.
Continuaron girando.. y se fueron acercando. Ella Iba a suceder la iba a besar.. Aunque esperaba recibir su primer beso de otra persona.
>Silver ya basta, Max, no es nadie para Ti< Pensó
El dolor se apoderó de ella y su vista se nublo por las lágrimas, deseosas de salir. Cerro los ojos, forzándolas a quedarse en su lugar y se resignó a dar sus labios a otro..

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