Capitulo 18: Entrando en acción.
Durante el almuerzo me exprimí el cerebro intentando sacar al menos una idea que pudiera llamar la atención de Max, y sacarle información. Pero ni siquiera había conseguido algo estúpido, o patético como para decir que había tenido un poco de astucia, Ni eso. Evidentemente el papel de mala no es para mi.
Ya frustrada y malhumorada, fui hasta mi casillero a dejar las cosas para ir educación física. Tal vez eso despeja un poco mi mente y consigo sacar algo.
Luego de correr por quince minutos alrededor del campo de futbol, hacer cincuenta lagartijas, sesenta abdominales, y una absurda cantidad de espinales, levantamiento de piernas y pesos, me declaré vencida.
En las duchas dejé que el agua me limpiara la mente, al menos un poco, para comenzar el proceso de extracción de ideas de nuevo, pero no conseguí dejar de pensar en el día en que Tom me tomó por sorpresa sola, en este mismo lugar. Un escalofrío me recorrió la columna y de pronto me sentí intimidada, estando desnuda y solo con la protección de una cortina de plástico.
Instintivamente cerré la ducha y me coloque la bata. Me tranquilicé al darme cuenta de que aun quedaban unas chicas mas en los lockers cambiándose o poniéndose perfume. Asique no estaba sola, aunque eso no era garantía de nada.
Ya con la ropa interior puesta, me cepille el cabello, y luego me vestí con un nuevo y sexy conjunto: tacones negros de charol, una minifalda negra, y una blusa de encaje blanca con bordados plata y negros. Mis aretes plateados, pulseras al tono y mi anillo negro favorito. Delineé mis ojos y puse una delgada capa de lip gloss sobre los labios. Una vez satisfecha. Me miré al espejo.
>>Mortal..>> pensé
Caminé por los pasillos de la escuela como una tigresa en busca de su presa. Despiadada y hostil, la apariencia de una Bitch, me era fácil de crear, y me encantaba. Los chicos silbaban, algunos quedaban boquiabiertos y a otros se le caían las cosas de las manos. Me pregunté como podía causar ese efecto en todos los chicos de la escuela excepto en el que a mi me importaba. Aunque tal vez, reflexioné, si lo cause pero el no lo demuestre, después de todo casi nos besamos dos veces. Pero tal vez solo fue la emoción de momento. Un bocado mas de tentación. Quien sabe.
Llegué a mi casillero a punto de estallar en risas por las caras y los bufidos que emitían las chicas, pues algunas me veian pasar y agarraban con fuerza el brazo de sus novios, otras les pegaban un manotazo al notar que quedaban embobados, y la que mas gracia me dio fue la que al darse cuenta de que su novio me miraba se dio vuelta y se fue haciéndose la despechada para que su novio la siguiera, al principio no funcionó pero luego el chico salió corriendo tras de ella cual bólido. Manipulación.. Nunca falla. Ojalá no se lo hayan tomado personal porque sus novios ni siquiera me interesan, aunque solo hablo por mi, ellos no se que pensaran. Rei para mis adentros.
La risa se desvaneció cuando en mi casillero vi a Max, que ni siquiera se dio por aludido con mi presencia.
La frustración volvió e hice una nota mental.
“pensar una idea que lo fulmine”
Aunque la respuesta no llegaría a mi hasta el dia siguiente cuando las cosas se pusieron candentes.
Ya era viernes y debía romper mas de un corazón para poder dejar a media escuela pensando en mi el fin de semana, ojala Max este en esa cifra. Asique revisé de pies a cabeza el ropero y no encontré nada apropiado.
Jenny al verme en tan ardua tarea se apoyo en el marco de la puerta y me observo durante un minuto antes de estallar en carcajadas por mi desesperación.
-hay niña.. mas allá del fondo no hallaras nada..- dijo en tono maternal.
-es que no encuentro nada WOW para usar..- dije haciendo pucheros.
-mmm.. creo que puedo ayudar en algo..- sonrio maliciosamente –ven conmigo..-
Me sente en la cama de su habitación, no me recordaba para nada a la de mis padres, pues esa era inmensa y para nada calida, supongo que eso llevo a mi padre a irse a dormir a la habitación de huéspedes, mas pequeña y hogareña.
La cama de Jenny era de dos plazas, con un cubre camas camel y almohadones naranjas y rojos en la cabecera, había un hermoso armario patinado haciendo juego con la mesita de noche el tocador y la silla. Su maquillaje, joyería y perfumes estaban cuidadosamente colocados en cofrecitos pintados a mano, era muy hermosa en verdad.
Luego de revolver y buscar sacó un hermoso vestido rojo
-WOW!- exclamé
-exacto!! Lo usaba en mis días de juventud.. supongo que es hora de que se lo de a alguien que valla a usarlo al igual que yo..para conquistar..- dijo mientras hacia un movimiento sexy con las caderas.
-estas hablando enserio?- Respondi mientras lo tomaba
-Por supuesto!! anda póntelo!! Aunque tendras que ponerte algo encima esta fresco y parece que lloverá.- sonreí ampliamente.
-se justo con que usarlo.. gracias!-
El vestido era una belleza muy fino, de un rojo algo opaco pero no bordó, entallado, y hasta un poco mas arriba de la rodilla, y con tirantes.
Me asome por la ventana y Jenny tenia razón. Lo combine con una campera de cuero negra, unos zapatos cerrados taco alto y un bolso plateado, accesorios haciendo juego y maquillaje al tono.
Cuando bajé del autobús justo a una cuadra del café sweet-sugar se me ocurrió una idea, ahora que no hay monos en la costa podría pasar por el callejón e investigar.
Al llegar a la entrada mire hacia el pasillo oscuro y húmedo que me aguardaba, al principio sentí un poco de miedo, pero luego la curiosidad me inundo y entre sin pensármelo dos veces.
Lentamente entre, cuando llegué a la puerta por la que Max y el matón habían salido, el corazón me latía a mas de mil por hora. Debati en mis adentros si entraba o no, según lo que había visto en películas matones de ese tipo nunca se quedaban en el mismo lugar, asique el edificio debería estar vacio, pero esto es la vida real Silver! Pensé. Finalmente segui un impulso y tomé el pomo de la puerta de metal desgastado y gire la perilla. En ese momento la puerta hizo un estrepitoso ruido y me sobresalté al ver que un hombre de dos metros de altura, blancón, y calvo salía, me miró con ojos acusadores y por un momento pensé que iba a matarme.
Hice dos pasos y tropecé con una bolsa de basura cayendo al piso con mucha fuerza.
-que estas haciendo aquí eh? Que quieres..- gritó
-esto.. yo...- tartamudeaba, los oídos me zumbaban y no podía articular palabra..
-responde!! Quien eres y que quieres..!- volvió a gritar.
En ese momento no se que fue lo que pasó pero las palabras salieron fluidamente y el miedo a responder desapareció
-esto es un basurero.. que crees que hago mas que sacar la basura!- bendito modo Bitch!
El tipo pareció dudar pero luego se dio cuenta de que tenia razón. Bendije a los cielos por haberme dado una mano.
-ya lárgate!- respondió
-es un lugar publico no me digas que hacer..!!!- grite mas fuerte. Ni yo me reconocia.
Conseguí levantarme y ver que dentro era todo oscuro, exceptuando por unas cuantas luces rojas que hacían el lugar mas lubre, allí había dos tipos mas igual de grandes, golpeando a otro, que parecía un hombre de unos treinta y pico de años. De pronto me aterre de terminar así, aunque siendo mujer quizás terminase en otra parte mas que en un suelo siendo golpeada, la mente trajo la imagen de Max, a el le habían hecho lo mismo. Que querían y hacían estos tipos?
-dejate de chorradas y vete quieres..!!!- gritó
-callate inútil. No eres mi dueño..- me arrepentí de decir eso en el momento en que salió de mis labios.
-lo serias si se me diera la gana asique no me provoques y vete!!- cerró la puerta en mis narices y pude notar que estaba temblando de pies a cabeza.



0 comentarios:
Publicar un comentario