Capitulo 17: Pide y recibiras
Soy consciente de que evitar la parte de “callejón” me habría evitado un problema. Pero bueno, Yo y mi gran bocota.
Él se quedo mirándome fijamente con una expresión de pánico y enojo. A punto de explotar, logro articular una palabra.
-me seguiste?!!-
-no, fue casualidad estábamos almorzando..- Oh No.. Mi gran bocota, Otra vez!
-estabamos?- cada vez se enojaba mas,
-quiero decir estaba, yo..- me sonrojé
-con quien estabas Silver.- dijo apunto de perder la paciencia, presionándose el tabique de la nariz con los dedos.
-con Kim..- ahora me sentía mal, metia la pata, y además mi interrogatorio estaba fallando, debía imponerme, pero YA!
El permaneció en silencio, era mi oportunidad.
-no respondiste mi pregunta..-
-acordamos que no harías preguntas..-
-acordamos que me dejarías ayudarte..-
-no acordamos eso..-
-ok.. lo acordemos ahora. Voy a ayudarte quieras o no.-
-porque eres tan insistente..!! no te das cuenta de que es peligroso, que palabras debo utilizar para que lo entiendas!! Es por tu bien Silver!- replicó él.
- y que palabras debo utilizar yo para que entiendas que quiero ayudarte..-
-ninguna! No quiero tu ayuda..-
Se dio vuelta, y camino decidido cuesta arriba de nuevo.. decidi utilizar una maniobra femenina, Manipulación.
-Debes elegir Max, o soy tu amiga.. o tu enemiga…tu decides.-
Se detuvo en seco, dubitativo. Por un momento creí que había funcionado, pues esa herramienta era infalible, pero solo funcionaba si existía un vínculo importante entre ambas personas.
-Teniendo en cuenta los hechos.. Enemiga-
Deseé que un rayo me partiera en dos, que la tierra me tragara y que un tsunami me ahogara.
El había tomado su decisión, pues ahora debía convivir con ello.
En ese momento, la lamparita se prendió.
Evidentemente el papel de sexy bitch tierna y sociable, no funcionaba. Pues vamos a intentar siendo una Sexy Bitch con todas las letras, y asi conseguir lo que quiero por el otro extremo, pero en verdad que es lo que quiero?
1° descubrir todo lo que Max encierra.
2° descubrir que siente Max, porque su constante cambio de personalidad me vuelve loca
3° acabar con el papel de niña tierna de una puñetera vez.
Cuando terminaron las clases. Fui a casa dispuesta a reinventar mi estilo nuevamente. Pero al entrar a mi habitación me topé con las fresias del velador. Las escenas en los vestuarios de esa tarde inundaron mi mente.
Tome una ducha para despejarme, y comencé con el ritual, una mascarilla facial, un baño de crema para el cabello, y una manicura. Esmalte cereza, el mejor.
Los días siguientes en el instituto, me organicé de marea que no debiera llegarme a los casilleros con tal de no encontrarme con Max, paso uno: sembrar una duda, era la mejor opción por ahora.
Cada vez que tenia oportunidad me acercaba a los populares y actuaba como ellos, arrogantes con algunos, amables con otros. Según mi criterio por supuesto.
En el almuerzo comencé a frecuentar el café al que habíamos acudido el día de la golpiza del callejón, para ver si notaba alguna cosa sospechosa. Pero no había ni siquiera una señal de vida, nadie entraba nadie salía, durante cuatro días, no había notado ni un cambio.
Un día, jueves para ser exactos, luego de una semana de lo ocurrido, volví a toparme con Max en clase, aunque me dedique a hacer bombitas con el chicle y hacer garabatos en mi cuaderno de dibujo.
-señorita Asaro por favor deje de hacer eso, o retírese de la clase..-
Paso dos, llamar su atención explícitamente con algo. Deje de hacerlo por unos minutos para comenzar de nuevo..-
-Asaro, si debo advertirle una vez mas suspende la clase, acaso debo recordarle que esta prohibido comer en clase..?-
Comencé a sentir como las miradas se clavaban en mi, pues la señorita Step si daba una advertencia era enserio.
Mientras ella mantenía la mirada fija en mi, volvi a hacer una bombita y a reventarla estrepitosamente.
-bien, se lo ha ganado.. la verdad es una pena, usted era una de mis mejores alumnas. Suspende la materia.-
Levanté mis cosas y me retiré, haciendo sonar mis tacones contra el linóleo, y dando un portazo al salir.
Arte avanzado, era fácil la recuperaría en un santiamén.
Solo quedaba hacerle algo intencionalmente para que reaccione, y el vendría, si le importaba, a descubrir que pasaba. Aunque ya sabria la respuesta..
Pues si una enemiga quieres, una enemiga tendras.




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