Capitulo 5: Eres una Puta ramera

_que ojos…- murmuro Max.. casi imperceptible.. pero Silver no era tonta, tampoco sorda.. Se sorprendió mucho ante la respuesta, si es que se la podía llamar así, de Max la agarró desprevenida.
_que?!- 
El chico se aprovechó de su distracción, y huyó..
-oye debo irme, se me hace tarde lindo hablar contigo.. nos vemos!- cuando Silver pudo reaccionar él, ya estaba en su motocicleta en marcha.
Lo tenia justo en sus manos, lo había agarrado desprevenido, y estuvo a punto de conseguir el Porqué de su comportamiento.. en cambio el lo único que responde ante su gran discurso es..
“ que ojos..” ahora se daba cuenta, había estado a escasos milímetros de el, y eso estando de puntillas, porque aun estando con tacones, el chico media unos ocho o diez centímetros mas que ella.
Se quedo perpleja ante sus palabras, una parte de ella saltaba de alegría como una niñita a la que le han comprado el juguete que tanto quería, mientras que la otra burbujeaba de ira consigo misma y con el, con ella por sentirse de esa manera y con el por haberla dejado pendiendo de un hilo de duda, no sabia si lo que había dicho era por que en verdad le habían gustado sus ojos, o por querer zafarse de la situación.
Por mas que trató, Silver no pudo evitar sonreír, la alegría venció a la ira, tenia ganas de saltar por los aires, se sentía amortiguada por el aroma de Max, por el calor de su cuerpo, por el frio de su  mirada, la suavidad de su voz, pero mas que nada se sentía mareada por el punzante deseo de rozar sus labios, sus cálidos y finos labios.


Max Entro a una zona del pueblo apartado del centro, las casas y las personas parecían de otra época, se adentró mas y  llegó a un edificio de aspecto descuidado muy parecido a los demás de la misma calle, parecía abandonado. Aunque esa era solo su apariencia.
 Dejó su moto en la acera y se saco el casco, se aseguro de llevar protección, por si acaso. Subió unos cuantos escalones hasta llegar a la puerta, en ella, había una especie de buzón empotrado, lo abrió y dejo un sobre con dinero. Miro hacia arriba y le pareció ver movimiento en una de las ventanas.. sin embargo ya eran las seis y a esa hora la zona se ponía peligrosa.
Se subió a la motocicleta, dio una última mirada y se fue.
A su mente volvieron los recuerdos de su mejor época en aquel edificio, con su hermano y su madre, las tardes de ajedrez, las jugarretas, las cenas..
_Bien.. – pensó- suficientes recuerdos por un día..-
De pasó paso por el instituto, y se le vino a la mente esos ojos color champagne, esa tarde se había pasado de listo, se le escaparon frases indeseadas. No debería haberle dicho nada, que estúpido!
_a que estas jugando?- se hizo burla a si mismo..- idiota..-
Esa chica, lo hacia sentir como un niñito de preescolar, incapaz de controlar sus pensamientos y sus palabras.
Si el quisiera podría tenerla en un segundo, y quería, de verdad lo queria. Pero no podía estar con alguien ahora, era demasiado complicado.
_no seria tan complicado si lo quisieras..- dijo la voz de su conciencia
_no quiero meterla en líos, parece ruda pero, no sabe con lo que se mete..-
_ya es grande, puede cuidarse sola lo olvidas?- respondió ella.. A el le gustaba pensar que su conciencia era su madre, imaginaba que hablaba con ella, la había perdido de pequeño, y no tenia fotos, por lo tanto a veces la imagen de su cara era borrosa en su mente, aunque su voz.. esa nunca se le olvidaría.
Entro a su apartamento y se tiró en la cama. Recordó el color de sus ojos, su fragancia de gardenia, y en medio del estupor del cansancio, sintió que ella estaba ahí, con el, que se le acercaba desde el marco de la puerta donde lo observaba, se sentaba en el borde de la cama, y con extrema suavidad le quitaba un mechón de pelo de los ojos, y contemplo esos embriagantes ojos.. de repente el deseo de besarla se le hizo insoportable. Mientras se acercaba para sentir sus cálidos labios.. a un paso desesperante. Su despertador sonó.
_Silver..- susurró.

En su cama, Silver apenas podía abrir los ojos. Ya era viernes, el final de una ajetreada semana, que incluía chicos desubicados, chicos misteriosos, deberes.. Muchos deberes, un accidente, un venado.. Pobrecito venado. Además de eso, la semana había transcurrido sin otros percances. Hoy.. Debía hacer un último esfuerzo e ir a la escuela, tenia educación física, y según le habían dicho la primera semana de clases, hacían prueba de condiciones físicas; era bastante buena en eso, lo que le preocupaba era como mantener su look con todo el movimiento de una clase de ese estilo. Pero estaba feliz porque ese día se retiraría temprano.
Al llegar a la escuela, entró echa una diva, como siempre, pero con algo diferente.. en sus ojos se divisaba una frialdad a 20 km de distancia.
Silver había hablado con su madre, quien le había dado un sermón acerca de no decepcionar a su familia ahora que no había nadie que la vigilara, que imaginara lo que dirían los demás en Washington si ella hacia algo indebido..
_algo como que mamá?- preguntó ya cansada de tener que lidiar con una madre así.. ella había comentado a su padre algo de su cambio de look, que llevaba el pelo negro lacio, y que ya no usaba la misma clase de ropa de antes, ahora comenzaba a vivir como una adolescente de verdad.. al parecer la señora de Asaro, había indagado y le había sacado algo de información.
_algo como.. no lo se, cambiarte el color de cabello quizá, o no usar los colores de vestimenta que te aconseje..- esperó a ver que respondia su hija ante semejante indirecta.
_sabes que mamá?.. déjame ser! Obviamente no voy a estar haciendo ridiculeces como perforarme el ombligo o la lengua, eso si seria feo, pero es Mi deber elegir como vestir, peinar etc. Ya deja de manipularme.. que no surtirá efecto. Te quiero, pero me canse de eso, te deje hacer conmigo lo que tu querias por 16 años, ahora es mi turno.. Nos vemos te quiero. Dale mis saluda a papá.-
Colgó aliviada.. por lo menos cuando la vieran así, ya no seria del todo una sorpresa. Largó una risita histérica.
Cuando llego la hora del almuerzo, ella como siempre, se sentó en una mesa cualquiera con su bandeja de nachos con queso y refresco. Y un libro. “Obsesión y venganza” de Linda Howard uno de sus favoritos. Mientras comía su teléfono sonó por la llegada de un mensaje de texto.
“ese libro se ve muy interesante”
Levantó la vista y vio a Max sentado a tres mesas en frente de ella.. no pudo evitar sonreir. El le devolvió de la misma manera.
Escribió en su celular..
“como conseguiste mi número telefónico?” aunque luego lo borro intentado hacerse la interesante reescribió..
“de verdad lo es.. “
Y volvió a su lectura..
“ te ves linda concentrada sabes?”
Esta vez mantuvo la cabeza gacha para esconder el rubor de sus mejillas..
Le llego otro mensaje..
“ruborizada, mas todavía..”
Y comenzó a reírse despreocupada..
  de donde sacaste mi numero?”
“lo importante es que lo tengo o no?” respondió el..
Mas ella no siguió respondiendo porque debía irse a los vestidores para educación física.
Tan solo se levanto reciclo su bandeja, y le hizo un gesto de despedida.. y le sonrió. El complacido le hizo una reverencia y sin mas se alejó.
Silver se sentía alagada.. primero lo de sus ojos, ahora lo del rubor en sus mejillas.. Definitivamente le había alegrado la jornada y tenia mas esperanzas de terminar ilesa su clase de ed. fisica
Ya lista, se juntó con el resto del grupo. El profesor les indicó que los separaría por actividad, natación, resistencia, lanzamientos, y saltos. Cada uno de los grupos tenia un encargado. Un alumno del equipo de futbol. Para la sorpresa de Silver le tocó natación en eso era muy bueno, pero todo se vino abajo cuando se dio cuenta de que Tom era el encargado. Cuando el se dio por enterado, la miró de arriba abajo con aire de suficiencia, le había tomado cierto rencor desde la humillación que le proporcionó ella al defenderse en el pasillo días antes.
En los cambiadores se puso el bañador, era enterizo y rojo, y favorecía sus curvas demasiado.. en cualquier otra ocasión no habría tenido problema en usarlo pero con Tom allí, no se sentía segura.
La actividad consistía en ir y volver hasta el extremo derecho de la piscina, se cronometraría los tiempos y nada mas. Fin de la clase. Silver se sintió aliviada cuando llego a los vestidores sana y salva. Tom se había retirado de la clase instantáneamente cuando llego su turno entregándole el puesto a su compañero y no había vuelto desde entonces.
Estaba cogiendo su toalla,  lista para entrar a los duchadores cuando la empujaron con fuerza dentro de los compartimentos.
Tom la tenía presa entre su cuerpo y la pared, le cubría la boca con su mano izquierda y comenzó a tocarle las piernas..
_que harás ahora eh?.. me la pagaras caro por humillarme así- su mirada era salvaje llena de ira y deseo. Silver estaba asustada, le estaba haciendo daño, y se preguntó si podría salvarse, analizó la posibilidad de gritar pero no podía quitar la mano de Tom de su cara, Quiso correr pero tampoco podría llegar a la puerta. Una lagrima corrió por su rostro, y sintió la mano de Tom bajo so bañador..
Su tacto era tosco y desesperado.. Silver cerro los ojos.. resignándose a lo que iba a suceder.. ya no había escapatoria
_Eres una Ramera.. una puta ramera..-
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