Capitulo 9: Bocados de tentación.
La respiración de Mathew se aceleraba,.. Sus labios apenas me rozaron.. fue suave como la leve brisa de otoño, como el roce de una mariposa con sus alas, no hubo fuego pasión, ni siquiera esa hermosa sensación de que vuelas.. como todos suelen describir el primer beso.. mi corazón se desbocó y sentí un leve mareo, pretendí imaginar que estaba besando a Max, aunque estaba segura de que besarlo a el, no era nada en comparación. Nos separamos.. y le dediqué una leve e insignificante sonrisa.. Comenzaba a sentirme mal, cosa que terminó sucediendo cuando lo vi recostado sobre la pared a algo así como 8 metros de nosotros, Verlo fue como recibir un baldazo de agua fría, de pronto me pregunté que demonios hacia en ese pueblo, en ese instituto, en esa fiesta, con ese chico.
El solo permanecía ahí observándome con esa mirada fría, como la del día en que golpeó los casilleros.
-Discúlpame, quiero.. no me siento bien, vuelvo en seguida vale?
Corrí hacia las escaleras, subí y me encerré en el baño. Me miro en el espejo y apenas recordaba como me había trasformado en, eso que se veía en el espejo.
Enjuagué mi cara, y de pronto todo comenzó a girar.. me dieron nauseas y corrí desesperadamente hacia el inodoro en donde vomitó un liquido rosa..
-Maldito licor de cereza- murmuré
Me levanté con dificultad, supuestamente había ido a esa fiesta para divertirme pasarla bien, al final lo único que conseguí fue sentirme peor.. últimamente todos mis actos tenían un efecto contraproducente. Respiré lentamente y enjuagué mi boca para quitar ese horrible sabor a alcohol que tenia. No tenía idea de que hubiera tomado tanto y tampoco queria saber. Lo único que sentía era ese molestoso pitido en los oídos, la cabeza mas grande de lo normal, las sienes me laten y los ojos amenazan peligrosamente con cerrarse,
>no puedo conducir así<< pensé, no sin matarme en el intento, sin embargo todo eso parecía insignificante comparado con el hecho de que había besado a Math, y Max la había visto.
Sentada en el suelo, intente poner en orden mi cabeza, Primero y principal, no tenia porque sentirme mal porque Max observo de cerca el pequeño encuentro con Mathew, Simplemente, porque él había hecho lo mismo con la hueca de su vecina, además yo no soy nadie para decirle que hacer, son sus asuntos.. y el beso con Math es asunto Mio. Aunque deseaba que no lo fuera. Pero entonces.. porque aun me sentía tan mal, culpable y tonta?
-Que te sucede Silver…! – murmure con desesperación, posando ambas manos sobre la cabeza.
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No estaba segura de cuanto tiempo había pasado ahí encerrada, pero cuando comenzó a sentirse mejor, se dispuso a salir del baño.. apenas se paró el lugar comenzó a girar y a girar.. abrió la puerta, hizo dos pasos y las piernas le flaquearon. Rápidamente se apoyó contra la pered y un grupo de chicos que estaban charlando se percataron de ella y preguntaron si estaba bien.
-Si solo fue un leve mareo, gracias..- ellos asintieron y volvieron a su charla.
Continuó su camino, y salió de la casa. A escasos metros de ella divisó la silueta de un hombre apoyado en el capó de su auto del lado del copiloto.
-Disculpa? Puedes moverte.. voy a salir.- dijo con amabilidad, el chico se movió dando libre el paso para Silver.
-Gracias..-
-No deberías conducir en ese estado..- dijo él. Ella se quedó mirándolo con las llaves en la mano..
-Disculpa?- inquirió
-y tampoco deberías andar con tíos como Mathew..- Silver ya fastidiada se decidió por contestarle como para él, pero cuando el chico se dio vuelta su presión sanguínea subió al tope, y sintió un calor recorrer su espalda. Aun así, le molestó que se atreviera a decirle con quien estar o no.
Disimuló su reacción con un rodeo de ojos, y un bufido. Miró para otro lado y rió de lado
-Yo no “ando” con nadie – dijo haciendo comillas con los dedos- y aunque lo hiciese, no necesito tu autorización.-
El rodeó el auto y se acercó a ella quedando frente a frente, a un metro y medio de distancia. Y continuó como si de la boca de Silver no hubiese salido palabra alguna.
- la verdad dudo mucho que sea diferente a los demás Silver – Sabia a que se refería, el grupo de los hombres populares, lo único que buscaban de una chica era sexo, elegían una víctima y luego la botaban como si nada, aunque la palabra “victima” no era la apropiada para aquellas que aceptaban acostarse con ellos. Después de todo ellas sabían a que se enfrentaban al decir Si.
-Mira, Max, no eres nadie para sermonearme, para eso tengo a mi madre.. y créeme que es mas que suficiente, así que si me disculpas..- y se volteó rápidamente lo que ocasionó un mareo, y un revoltijo en el estomago..
Se tambaleó y cerro los ojos, mientras se sujetaba del auto para no caer.
-Maldita sea.. – murmuró
-La verdad es que no creo que consigas llegar a tu casa en ese estado..-
-no me digas Einstein..- musito ya harta.. estaba molesta con ella misma por haber ido a esa fiesta, y se estaba descargando con él.
-te puedes tranquilizar? Porque estas tan molesta conmigo?- inquirió Max ya con muy poca paciencia
Silver, que estaba al borde del colapso nervioso, estallo..
-quieres que te diga porque? BIEN! Estoy molesta porque me siento mal, quiero irme a casa y no puedo, además, tu te apareces haciéndote el santurrón, y vienes a “advertirme” que Math no es un tio para mi.. Pues sabes que? Porque no te metes en tus asuntos!! Yo no te anduve diciendo que la hueca de mi vecina no es para ti.. Porque es una rubia tonta que en lo único que piensa es en labial rosa y bolsos Channel. O que no es correcto andar dando espectáculos cariñosos en la vereda Publica!!-
Demasiado pronto se dio cuenta que sus palabras, solo la expusieron mas de lo necesario y debido. Se sintió una completa estúpida y maldijo a sus labios por haber soltado todo eso sin permiso.
Max se quedó atónito.
-Eras tu? La que pasó por.. –tomo una gran bocanada de aire…- Dios.. Enserio eras tu? –
Ella se mantuvo en silencio
-mira.. yo..-
-No tienes que explicarme nada..- lo interrumpió ella, abriendo la puerta del coche.
-pero..- replicó él.
-enserio.. no hace falta.-
Ambos se quedaron en silencio, con la cabeza gacha. Unos segundos mas tarde, Max rompió el hielo.
-De verdad no puedes conducir así..-
Silver rió divertida, Max parecía tener un trastorno psicológico, un día era súper tierno, al siguiente un grosero malhumorado empedernido, y al otro casi un superhéroe, que se preocupa por su bienestar.
Cansada por tantas vueltas, y parloteo, decidió dejar pasar el comentario..
-Y tu que sugieres, Frank Farmer..?- le dijo con una mirada y sonrisa traviesa.
El sonrió y cegado por su mirada, bajó la cabeza.
-Yo te llevo..- Se acercó hacia la puerta del conductor, y le hizo un gesto para que se moviera.
A Silver, Su corazón se aceleró, fuego corria por sus venas, primer bocado de tentación de la noche..
-y que te hace pensar que aceptare eso..- Disimuló
-se muy bien que mueres porque te acompañe, asique ahorrémonos la escenita vale?-
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>>A bueno, te la das de matador ahora?<< Cual es su problema?
- acaso eres bipolar?? Deberías ir a ver a un Psiquiatra.. Y sigue soñando con llevarme a mi casa, no necesito de tu caridad. –
-ok.. –
-ok??-
-si.. O.K –
-De veras tienes un serio problema..-
El sonrió de lado, de esa forma tan irresistible. Definitivamente era una sonrisa de triple amenaza: Sexy, tierna, y atractiva.. tenia unas ganas impresionantes de gritarle, - Si! Muero por que me lleves, y muero por estar contigo y besarte hasta mas no poder…-
>>SILVER!!!!!!!!!!!!!!!<<
>>maldita sea..<< Pensé
Segundo bocado de tentación de la noche.
Quince minutos después, me encontraba sentada en el asiento del copiloto, bajo una lluvia torrencial, escuchando “where does it hurt” de Alexz Johnson. Al final había terminado accediendo a que Max me llevara a casa, porque después de todo tenia razón. Eran las 2 am llovía, y yo estaba alcoholizada. Lo cual no era una buena combinación.
Si hubiese vuelto sola, con un poco de suerte no me mataba en un accidente, pero sin duda iba a conseguir una multa, me habrían quitado la licencia de conducir y el auto.
Intente darle las indicaciones, pero recordé que no hacia falta después de todo mi vecina era su noviecita..
Me dormité en el asiento, por la música suave y lenta, aunque me desperté de golpe luego de una fuerte frenada, y un bocinazo.
Abri los ojos de par en par, e instintivamente estiré los brazos para aferrarme a algo. Me aferré a la manija de la puerta y al brazo de Max..
-Imbecil..- murmuró Max.. – Estas bien?-
-Lo siento- dije mientras soltaba su chaqueta casi en un susurro.
-se cruzó en rojo el muy estupido.- dijo mientras hacia un gesto, señalando el Citroën C4 que avanzaba a toda velocidad sobre la calzada mojada.
-menudo idiota..- normalmente me habría puesto a insultarlo y a quejarme sobre la falta de precaución de los conductores, pero esta vez no tenia fuerzas, estaba descompuesta, y la cabeza me dolia.
-gracias – dije.. sinceramente. Después de todo me había salvado la vida hoy, y la dignidad, en los vestidores el otro dia.
Se giró y me miró penetrándome con esa mirada grisácea, tan propia de él. Bajo la tutela de sus ojos, me sentía indefensa, como un ratón que aguarda con cautela y resignación el ataque del halcón. Sus labios me instaban a besarlos y los mios suplicaban su roce.
Definitivamente un tercer bocado de tentación.. el mas fuerte de todos.
>>la tercera es la vencida Silver..<< Ronroneó mi lado bitch




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